Los acontecimientos vividos en nuestro país los días 19 y 20 de diciembre de 2001 marcaron un antes y un después en la historia de los argentinos.
La represión desatada de la mano del estado de sitio decretado por el entonces presidente Fernando De La Rúa, que se llevó a treinta y nueve compatriotas, el caos y la desorganización social que recorrió el país marcaron a fuego a varias generaciones.
La Patriada pudo recoger el testimonio de ministros nacionales, gobernadores y funcionarios: qué hacían en esos días y cómo lo vivieron, en primera persona.
Santiago Cafiero, Ministro de Relaciones y Culto de la Nación
Recuerdo cuál fue mi vivencia. En ese momento yo militaba en Villa La Cava, en un comedor social que se llamaba “Casa de Piedra”. Vinimos con un grupo muy reducido de compañeros y compañeras a ver lo que estaba sucediendo.
Estuvimos un tiempo en la Plaza de Mayo y volvimos antes que arrancara la represión.
Volviendo en el tren conversamos con los compañeros y compañeras sobre cuál era el rumbo que iba a tomar el país, cómo se iba a poder superar la crisis social, económica y política que vivía la Argentina. Lamentamos muchísimo, al regresar, cuando vimos que argentinos y argentinas habían muerto como resultado de la represión.
A esas familias siempre las tenemos presentes y a sus compañeros y compañeras también.
Jaime Perczyk , ministro de Educación de la Nación
Lo pasé espantoso, estaba por tener a mi hija más chica. La incertidumbre y la situación económica. Viendo a las familias que te tocaban el timbre de la casa y te pedían algo. No te pedían algo de comer, venía la señora con los dos hijos y te decían: no tiene algo? Era dramático. Después el decreto del estado de sitio con la policía, la caballería cargando contra las Madres de Plaza de Mayo. Yo me acuerdo bien que la jueza Servini de Cubría fue acompañando que el pueblo se manifieste y el presidente retire las fuerzas de seguridad. Fue una situación dramática.
En el 2001 no me imaginaba estar en el lugar que estoy y no me imaginaba, y nadie se lo imaginaba que la Argentina con todas las dificultades que tenía pudiese resolver en términos institucionales y democráticos esa situación. Yo creo que ahí también hay un esfuerzo y un producto de la escuela pública argentina. Con todos los problemas que hay. Todos fuimos a la escuela y la Argentina aprendió a resolver sus dramas en términos democráticos e institucionales. Y en 20 años esperemos que sea mejor todavía.
Vilma Ibarra, Secretaria Legal y Técnica de Presidencia
Habíamos tenido sesiones maratónicas, asumimos el 10 de diciembre y muy pocos días antes se había hecho la elección de autoridades.
El 19 estaba en el Senado porque estaba la crisis cambiaria, el corralito, el corralón. Había sesiones maratónicas y armado de las comisiones. Era una situación de un enorme enojo de la gente, de los piqueteros y de la clase media con el tema de los depósitos. Buscábamos los mecanismos institucionales.
Cuando se declaró el estado de sitio estábamos en sesión. Atrás vino el drama. La represión descontrolada por parte del gobierno.
Fue un problema salir, estaba todo vallado, la gente con el que se vayan todos. Yo estaba en la Caja de Ahorro (edificio anexo del Senado). Ahí ya eran los contactos con senadores y senadoras para ver cómo seguía la crisis. Pero no fui a la Plaza. Las calles estaban muy complejas con barricadas en muchos lugares de la ciudad y de la provincia. Ví que se venía la crisis institucional.
De la Rúa tenía debilidad. Impotencia e imposibilidad de llegar a acuerdos, no supo, no pudo, no lo logró, no lo hizo. Insistió en sostener a Cavallo hasta el último día y de hecho cayó abrazado a él. Cada uno elige abrazado a quien muere.
Yo preveía el escenario de Asamblea Legislativa con un presidente aislado. Y a través de ella se encontró la salida al momento crítico.
Gabriel Katopodis, Ministro de Obras Públicas de la Nación
Salí con muchos compañeros en San Martín cuando De La Rúa decretó el estado de sitio. Yo estaba en San Martín, sufriendo, con mucho temor, mucha preocupación de lo que estaba pasando en los barrios y no sabiendo lo que pasaría en Argentina al día siguiente.
Era militante de la política, lo recuerdo con mucho dolor. Estaba con mucha preocupación viendo cómo se desgarraba nuestro país. Yo era militante barrial, con una familia por desarrollar. Abogado, con mucha expectativa de que la política era la gran herramienta de transformación. Pero también viendo como nuestro pueblo se desgarraba, como sufría nuestro pueblo más humilde.
Pero también sabiendo y viendo que cada vez que aparecen situaciones críticas como esas nuestra gente aprieta los dientes. Tiene templanza y sabe rescatar, sabe ponerse la Patria al hombro. Lo hizo en el 2001. Lo estamos volviendo a hacer con Alberto y Crisitina a la cabeza.
El 2021 estaba lejos pero siempre imaginaba que el peronismo es siempre el gobierno que trae nuevos derechos a la Argentina. Siempre necesitamos que la gente esté en la calle y que haya participación ciudadana y que estas plazas se llenen. Y cuando estas Plazas de Mayo se llenan es porque la gente sabe que hay cosas importantes para defender, para reclamar, para exigir y que ese es el activo más importante que tiene la democracia.
No me imaginaba que en el futuro iba a ser intendente de San Martín. Mucho menos que iba a ser ministro de un gobierno peronista. Con actitud siempre militante defendiendo las mismas convicciones. Los mismos sueños, pero siempre mirando y con la responsabilidad de no desconectarnos nunca de lo que pasa con el ciudadano de a pie en el barrio.
Daniel Scioli, embajador argentino en Brasil
Creo que en ese momento estaba en el Abasto, vivía allí. No recuerdo si estaba en el Congreso.
En el momento en que De La Rúa decretó el estado de sitio me acuerdo que hubo reuniones permanentes de evaluación dentro de lo que era nuestro bloque en el Congreso y ya empezaban a movilizarse senadores y diputados de nuestro movimiento. Rememoro el dramatismo, la incertidumbre y el terror y todo lo que se generó en esas circunstancias bajo todo punto de vista. En mi caso personal ese año fuí electo diputado, había asumido diez días antes y luego como secretario de Turismo y Deportes sentí que era un momento crucial del país y había que comprometerse.
Como todo ciudadano pasé unas horas de profunda preocupación y angustia, pero al vivirlo desde adentro generaba un gran sentido de la responsabilidad. Fue un momento que generó una múltiple crisis desde todo punto de vista. En términos de pérdida de vidas, social, económico, financiero, institucional, todo.
Pero lo importante era luego encontrar una salida y recuperar la tranquilidad. Y ahí vino el vértigo de las sucesiones presidenciales de acuerdo al orden institucional y lo que después decidió la Asamblea Legislativa. Y a partir de ahí llegó Duhalde con su experiencia de convocar a un gobierno de unidad nacional para descomprimir la situación y en el cual la iglesia tuvo un rol también.
Como un capítulo dramático, triste de nuestra historia de un ciclo democrático que fue muy traumático esta presidencia. Lo mismo sectores del oficialismo de entonces le habían quitado el apoyo.
Elizabeth Gómez Alcorta, ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad
Esos días estuve en la calle. El 19 a la noche en el Congreso en la calle, luego en Diagonal Norte tratando durante varias horas de entrar a la Plaza de Mayo, cosa que no logré.
Era difícil imaginar algo en ese momento. Fue el momento de mayor incertidumbre política que vivió nuestro país y sin lugar a dudas en mi vida. Así que no me imaginaba qué iba a pasar. Sabía que lo que estábamos pasando era algo que nos iba a marcar y sobre eso no tenía ninguna duda.
Mirando hacia adelante, dentro de veinte años, creo fervientemente en la capacidad de resiliencia que tiene nuestro pueblo. Un pueblo absolutamente maravilloso que siempre ha luchado. Se ha caído, se ha levantado, se ha vuelto a caer, se ha levantado de nuevo. Confío en que algunos aprendizajes vamos a haber hecho, sobre todo aquellos vinculados a los altísimos costos que tienen las políticas neoliberales para todos y para todas. En definitiva, me imagino un pueblo con más aprendizaje que el que tiene hoy.
Matías Lammens, ministro de Turismo y Deportes de la Nación
Estaba trabajando, tenía 20 años, era muy chico, me vine a la plaza. Era un momento muy difícil del país. Vine a la tarde a la Plaza de Mayo, la pasé bastante complicada. Mi mamá muy preocupada, pero era el lugar que tenía que estar. Tengo un recuerdo ahora a la distancia de haber estado donde tenía que estar.
Tenía la expectativa de que Argentina definitivamente saliera de esos años que había tenido de neoliberalismo. Que empezara un programa un proyecto con inclusión social, con creación de empleo, con un programa de desarrollo que le permitiera recuperar el camino del crecimiento. Creo que sucedió eso a partir del 2003 y que ahora estamos de nuevo ante un gran desafío.
Fernando Chino Navarro, Secretario de Relaciones Parlamentarias, Institucionales y con la Sociedad Civil de la Jefatura de Gabinete
El 19 vine a la Plaza temprano porque había comentarios, rumores que podía haber alguna situación de movilización, no violenta pero sí de mucha agitación. Yo estaba militando en la Corriente Peronista Nuevo Espacio de Lomas de Zamora, vinimos a las 6 de la tarde y me fui pensando que no iba a pasar nada. Cuando llegué a mi casa la televisión estaba mostrando las primeras corridas, los primeros escarceos. No puedo jactarme de tener un buen ojo para ver ese tipo de problemas.
Habíamos escrito un libro que presentaríamos para fin del 2001, teníamos dificultades económicas y realizamos una tirada de 100 ejemplares. Yo era el compilador y el libro planteaba un final abrupto para De La Rúa, pero pensábamos que tenía una mirada troska. Observamos que empezó el gobierno de la Alianza con dos muertes en el puente entre Corrientes y Chaco, ajuste económico, sumisión al FMI, organismos económicos. La revista no se publicó finalmente y sin embargo la realidad superó nuestro diagnóstico.
Después de ese momento llegó Rodriguez Saá y me parecía una fantasía lo que estaba pasando. La política estaba fuera de la realidad, dije este gobierno dura una semana. Eso pasó. Hubo cinco presidentes y llegó Duhalde. Y con ello la salida institucional.
Era la oportunidad para resolver la crisis y no para administrarla y Duhalde no pudo. Pero este análisis lo hago veinte años después.
Confío en que este gobierno quiere definir la crisis definitivamente y también gran parte de la sociedad, si no Alberto se hunde. Si no sabemos a dónde queremos llegar y no nos ponemos de acuerdo, en 20 años habrá otra nota como esta y otro funcionario respondiendo dónde estuvo en la crisis de 2021.
Omar Perotti, Gobernador de Santa Fe
Había asumido como senador provincial por el departamento Castellanos, mi departamento.
El interior siempre tiene algunas particularidades que nos separan de los hechos más grandes. Mi familia estaba en Rafaela y yo en Santa Fe. Una etapa de alta preocupación, donde sin duda se notaban las molestias sobre la no respuesta de un gobierno democráticamente elegido. En cada uno de nosotros estaba presente lo que era salirse del sistema democrático. Las situaciones previas presagiaban escenarios complejos, difíciles. Lo que no imaginábamos era la instancia de que se llevara víctimas.
Siempre desde la política se desea tener la capacidad de encausar. Y en momentos de zozobra se confunden las dos, la necesidad real y el aprovechamiento. Se vivieron de las dos situaciones. Fue puesta a prueba la posibilidad de que la política pueda encausar. Sin duda dentro de lo traumático de contar esa cantidad de presidentes no hay que quitarle mérito a quienes desde la política tuvieron también la capacidad de encausarla.
Jorge Capitanich, gobernador de la Provincia del Chaco
El 19 yo estaba en el Senado. Ese fue un día trágico para la Argentina y estábamos trabajando con un grupo de senadores para lo que fue el Plan Trabajar, para asignarle recursos ya que había alta desocupación, dos millones de empleos. Trabajamos en esa Ley y veíamos los enfrentamientos desde el Congreso hasta acá en la Plaza de Mayo.
Cuando se declaró el estado de sitio estábamos en reunión permanente atendiendo muchos medios nacionales e internacionales. Recibí la llamada de Ramón Puerta, necesito verte bien temprano cuando renuncie De La Rúa.
Lo acompañé en el auto presidencial cuando fue a la Casa Rosada como presidente Provisional del Senado y a cargo del Poder Ejecutivo. También formé parte del gabinete de ministros transitorio de 48 horas.
Con mucho dolor, siempre recuerdo las imágenes más duras que ví. Viniendo por la calle Hipólito Yrigoyen observaba cómo estaba, la Avenida 9 de Julio destruída, la Plaza de Mayo. Realmente un país sumido en el más profundo caos y la anarquía.
Reconstruir esa crisis fue muy importante y creo que ha sido una de las grandes contribuciones del sistema político a la continuidad democrática y a la estabilidad política.
La verdad que sentí mucho dolor y mucha tristeza. Pero al mismo tiempo un gran compromiso para contribuir. Inmediatamente el 3 de enero tuve la oportunidad de acompañar a Eduardo Duhalde en el plan de emergencia como Jefe de Gabinete de Ministros y después continué como senador. Luego fue elegido Néstor Kirchner que generó un cambio de extraordinarias expectativas y pudimos crecer, un crecimiento virtuoso. Superávit gemelo, capitalización de reservas, alta tasa de crecimiento y baja inflación. Eso significa acompañar con políticas públicas para redistribuir ingresos y ese es el modelo que Argentina necesita.
