La salida de Guillermo Solari se confirmó tras el levantamiento de la protesta policial frente a la Jefatura. El gobierno provincial designó a Villán, que ya había ocupado el cargo en 2020 durante la gestión de Omar Perotti, en medio de reclamos salariales y tensiones internas en la fuerza.
La Unidad Regional II de Rosario tiene nuevo jefe. Luego de casi cuatro días de protesta policial frente a la Jefatura, el gobierno provincial desplazó a Guillermo Solari y designó en su lugar a Danilo Villán, quien ya había ocupado el cargo en 2020 durante la gestión de Omar Perotti.
La decisión fue confirmada este jueves, un día después de que se levantara la manifestación de agentes que reclamaban mejoras salariales y condiciones laborales. El ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, resolvió la remoción de Solari, que llevaba apenas tres meses al frente de la URII, en medio de un conflicto que expuso el malestar interno dentro de la fuerza.
El acto de asunción se realizó en la sede de la URII, donde el secretario de Seguridad, Omar Pereira, puso en funciones a Villán y a Ramón Morales como coordinador de Actividades Operativas. Pereira sostuvo que el cambio responde a “la dinámica propia de las rotaciones y designaciones de jefes”, y subrayó que la URII es el “epicentro” del Plan de Seguridad provincial.
La llegada de Villán se produjo tras el anuncio del gobernador Maximiliano Pullaro de un aumento salarial para la policía, medida que descomprimió el conflicto.
Villán, de 54 años y oriundo de Intiyaco (departamento Vera), se desempeñaba hasta ahora en la Dirección Provincial de Seguridad en Eventos Masivos. Con el rango de Director General de Policía, se había retirado y fue reincorporado a fines de 2023.
A lo largo de su carrera ocupó diversos cargos dentro de la fuerza: integró el Cuerpo Guardia de Infantería de la URII, fue sumariante en la comisaría 7ª, jefe de la comisaría 9ª y subjefe de la 14ª. También pasó por el Comando Radioeléctrico, fue jefe de Infantería en 2015, subdirector y director de la Policía de Acción Táctica (PAT) en 2018 y subjefe de la URII en 2019.
En enero de 2020, a un mes del inicio de la gestión de Perotti, Villán asumió por primera vez la conducción de la policía rosarina, en un contexto de recambios acelerados. Permaneció siete meses en el cargo y luego continuó su carrera en la Policía Vial.
Desde entonces, la URII atravesó una fuerte inestabilidad en su conducción: en los últimos años se sucedieron varios jefes, en muchos casos en medio de la crisis de violencia urbana que disparó los índices de homicidios entre 2021 y 2023.
El último jefe antes de Solari había sido Daniel Acosta, quien volvió al cargo en mayo de 2023 y permaneció hasta mayo de 2025, ya bajo la gestión Pullaro, cuando fue desplazado en el marco de un escándalo por presuntos desvíos de fondos destinados a combustibles.
Con la designación de Villán, el gobierno provincial apuesta a recuperar estabilidad en la conducción de la principal unidad operativa de Santa Fe, en un escenario aún marcado por tensiones internas y desafíos en materia de seguridad.



