El gobierno de Emmanuel Macron decidió prohibir las movilizaciones de la ultraderecha, tras las críticas recibidas por haber permitido que una marcha de neonazis tenga lugar el lunes 8 en París.
El ministro del Interior francés, Gérald Darmanin, anunció este martes la prohibición de manifestaciones de grupos ultraderechistas en todo el territorio nacional. «He dado instrucciones a los prefectos» para que emitan «órdenes de prohibición» cuando «cualquier activista de ultraderecha» o asociación pida una autorización para manifestar, indicó el funcionario en su alocución ante la Asamblea Nacional. «Dejaremos que los tribunales juzguen si la jurisprudencia permite que estas manifestaciones tengan lugar», agregó.
Esta determinación se produce en el marco de la conmoción que provocó la movilización callejera realizada grupos neonazis el pasado 7 de mayo en París. El motivo de la marcha, de la cual participaron aproximadamente 600 personas que integran el llamado Comité 9 de Mayo, fue la conmemoración del fallecimiento del militante Sebastien Deyzieu, ocurrido en 1994.
El presidente Emmanuel Macron fue uno de los principales blancos de las críticas, en un contexto de fuerte represión en las últimas semanas como consecuencia de la aprobación de la impopular reforma previsional impulsada por el oficialismo. La última medida para acallar las protestas fue prohibir las ‘caceroleadas’ de la gente en la calle. “Las cacerolas son aparentemente más peligrosas que los ruidos de botas militares”, afirmó en tono irónico el vocero del Partido Comunista, Ian Brossat.
“Es inadmisible haber permitido que 500 neonazis y fascistas desfilen en pleno París. Sus organizaciones, la exhibición de su ideología, eslóganes e insignias son tan insultantes para los muertos como incitar al odio racial”, reclamó por su parte el senador del Partido Socialista, David Assouline.
La prefectura de París sostuvo que la manifestación no presentaba un «riesgo demostrado para el orden público». Por su parte, la primera ministra Elisabeth Borne consideró que «nuestra democracia también es garantizar el derecho a manifestarse», aunque sostuvo que las imágenes fueron «chocantes».
Fuente: Télam
