El acuerdo de exportación de granos entre Rusia, Turquía y Ucrania, que acaba de llegar a su fin, garantizaba el flujo comercial de cereales a pesar de la guerra. Su caída genera preocupación por una posible suba del precio internacional de los alimentos, y aleja la posibilidad de un cese al fuego.
La finalización del acuerdo de exportación de granos entre Rusia, Ucrania y Turquía ya es un hecho, tal como anunció el lunes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, horas antes de que concluya formalmente. «De facto, los acuerdos del Mar Negro ya no son vigentes. Como ha dicho antes el presidente de la Federación Rusa, expiran el 17 de julio. Desgraciadamente, la parte de estos Acuerdos del Mar Negro que concierne a Rusia no se ha aplicado hasta ahora. Por lo tanto, se pondrá fin a su validez«, afirmó el funcionario, quien no obstante señaló que podría reflotarse si las demandas de Moscú «son satisfechas».
El gobierno ruso tomó esta decisión tras considerar que Turquía incumplió su palabra de ser neutral, al liberar miembros del Batallón Azov (grupo paramilitar ucraniano) sin consulta previa. También se produce en el contexto del ataque, realizado el domingo por parte de Ucrania, contra el puente de Kerch, ubicado en la península de Crimea. Además, Peskov señaló a Ucrania por utilizar «con fines militares» el corredor acordado.
El acuerdo se había concretado un año atrás, en julio de 2022. Permitía la circulación de las exportaciones agrícolas ucranianas por el Mar Negro, a través de los puertos de Odesa, Chernomorsk y Yuzhny. Tras cruzar el mar, los cargamentos de Ucrania se dirigían hacia Europa a través del Estrecho del Bósforo, en Turquía, donde el llamado Centro de Coordinación Conjunta se encargaba de constatar que no se transportaran armas en su interior. Su éxito había logrado destrabar las más de 20 millones de toneladas de granos que se encontraban bloqueadas desde el inicio de la guerra, situación que amenazaba con provocar una catástrofe alimentaria mundial, dada la importancia central de Ucrania como productor y exportador de cereales.
Horas después de la finalización del acuerdo, Rusia bombardeó con misiles y drones el puerto de Odesa. «Anoche Odesa fue atacada con seis misiles Kalibr desde el Mar Negro», afirmó Sergui Bratchuk, representante de la Administración Militar de la región, quien agregó que las defensas antiaéreas ucranianas lograron derribarlos, pero que «los restos de los misiles derribados», así como también las explosiones, «provocaron daños en objetos de las infraestructuras portuarias y en varias casas».
Ante la preocupación inmediata que surgió en particular por lo que puede ocurrir en África con la suba del precio de los alimentos, el Kremlin reiteró su disposición a proveer gratuitamente de granos a ese continente. No obstante, crece la incertidumbre generada por la caída del único acuerdo que existía hasta el momento entre Rusia y Ucrania, situación que crea las condiciones propicias para un nuevo empantanamiento que alargue el conflicto bélico y aleje la posibilidad de una tregua.
Fuente: Télam
