Además de Francia, se registraron movilizaciones en países como Alemania, Italia, Reino Unido y España. Las demandas por condiciones laborales y recomposición salarial, al tope de los reclamos.
Francia no fue el único sitio de protestas por el Día del Trabajador en esta Europa convulsionada. Si bien se llevó las miradas por la masividad de las concentraciones (que la CGT francesa estimó en más de dos millones de personas), también en otros lugares del Viejo Continente se realizaron importantes movilizaciones.
Las enfermeras del Reino Unido encabezaron una huelga en reclamo por aumentos salariales, que se extenderá hasta el martes por la medianoche. La profundidad de la medida es tal que por primera vez afectará las áreas de cuidados intensivos y oncológicos, diálisis y quimioterapia, contemplando excepciones para no poner en riesgo la vida de ningún paciente. El paro llega tras el rechazo del Colegio Real de Enfermería (RCN), principal sindicato de la profesión, a las últimas propuestas de aumento realizadas por el Gobierno, al considerarlas insuficientes: 5 por ciento de incremento sumado a un pago único excepcional. Pat Cullen, secretaria general de RCN, rechazó las críticas a la huelga y sostuvo que las enfermeras “están defendiendo a sus pacientes en un Sistema Nacional de Salud que está totalmente roto”. Desde octubre de 2022, gobierna el multimillonario conservador Rishi Sunak, quien asumió el cargo de primer ministro tras la renuncia de Liz Truss.
En Potenza, ciudad del sur de Italia, se congregaron los principales sindicatos del país, tras el anuncio de la mandataria ultraderechista Giorgia Meloni acerca de la implementación de una reforma laboral por decreto y sin consulta previa. Además, la jefa de Estado, que realizó el anuncio el mismo 1° de mayo, estableció un recorte a la llamada renta de ciudadanía para las familias de bajos recursos, alegando el costo fiscal de esta política de ingresos creada durante el gobierno de Giuseppe Conte. Meloni proviene del partido Movimiento Social Italiano, fundado por herederos de Mussolini.

Alemania fue otro de los países europeos en los cuales se desarrollaron protestas, con 398 actos en diversas ciudades convocados por la Federación Alemana de Sindicatos (DGB). Los organizadores contabilizaron una cifra de al menos 288 mil asistentes. La negociación de los convenios colectivos y el reclamo por el aumento del salario mínimo están en el centro de la agenda. Yasmin Fahimi, titular de la central sindical, planteó que “hay que luchar por el progreso social”. Esta jornada de lucha se produjo en un contexto en que sectores conservadores, principalmente referenciados en la Unión Demócrata Cristiana y la Unión Social Cristiana, han cuestionado la validez del derecho a huelga.
También en España, Suiza y Grecia se registraron manifestaciones en la misma sintonía. Los reclamos por condiciones laborales y salariales que proliferan por Europa están vinculados directamente con el encarecimiento del costo de vida, a partir del aumento de los precios de los alimentos y la energía que supuso el estallido de la guerra ruso-ucraniana tras la invasión ordenada por Putin en febrero de 2022. Conflictividad social y tensión política son los principales rasgos del panorama actual.
Fuente: Información de EuroNews y de Página 12.