Donald Trump evalúa acciones militares «muy fuertes» contra Irán

0

El mandatario estadounidense confirmó que su administración analiza medidas de fuerza ante la violencia en la República Islámica. En respuesta, Teherán advirtió que las bases de EE. UU. e Israel serán «objetivos legítimos» si se concreta un ataque.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su gobierno está evaluando «opciones militares» significativas para responder a la creciente cantidad de muertes registradas durante las manifestaciones en Irán. Ante estas declaraciones, el régimen de Teherán emitió una advertencia directa sobre un posible conflicto regional.

Mohammad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní y excomandante de la Guardia Revolucionaria, advirtió a Washington sobre las consecuencias de un «error de cálculo». En una declaración oficial, el funcionario sentenció: «Seamos claros: en caso de un ataque contra Irán, los territorios ocupados (en referencia a Israel), así como todas las bases y barcos estadounidenses, serán nuestro objetivo legítimo».

Reunión clave en la Casa Blanca

Trump aseguró a bordo del Air Force One que el régimen teocrático «parece estar cruzando una línea roja» al intensificar la violencia. «Estamos mirándolo muy seriamente. El Ejército lo está analizando y tomaremos una decisión», declaró.

Según informó The Wall Street Journal, el mandatario mantendrá este martes una reunión decisiva con su secretario de Estado, Marco Rubio, el titular de Defensa, Pete Hegseth y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine. Fuentes cercanas a la administración indicaron que las opciones bajo análisis abarcan un espectro amplio: desde la implementación de ciberataques dirigidos a infraestructura clave y la ampliación de sanciones económicas, hasta el envío de tecnología satelital Starlink para restablecer las comunicaciones afectadas por los cortes de internet. Asimismo, no se descartan acciones militares convencionales, una posibilidad que analistas vinculan con la reciente política exterior aplicada en casos como el de Venezuela.

La rebelión de los velos y las bolsas de cadáveres

El foco del conflicto se mantiene en las protestas iniciadas a finales de diciembre por motivos económicos, las cuales han adquirido un cariz político. De acuerdo con la organización HRANA, con sede en Estados Unidos, se registran hasta el momento 538 fallecidos —entre manifestantes y fuerzas de seguridad— y más de 10.600 detenidos.

En las calles de Teherán y otras ciudades, se han reportado quema de velos y símbolos oficiales, así como la quema de imágenes de los líderes supremos. Los reportes visuales provenientes de la zona dan cuenta de columnas de humo en la ciudad de Mashhad y la presencia de barricadas en distintos puntos de la capital.

En este sentido, la respuesta estatal ha incluido un bloqueo de internet vigente desde el jueves. Paralelamente, la televisión estatal transmitió imágenes de bolsas con cadáveres frente a la oficina forense de Teherán. La narrativa oficial atribuyó estas muertes a «terroristas armados», en lo que se interpreta como un argumento para justificar el accionar de las fuerzas de seguridad.

El factor China y la debilidad del régimen

El gobierno iraní enfrenta un escenario complejo, con una economía presionada y daños previos en su programa nuclear. Pese a que el presidente Masoud Pezeshkian calificó las marchas como un complot externo, Trump reveló que Teherán «se ha puesto en contacto para negociar», lo que podría interpretarse como una señal de la situación interna del régimen.

En el plano geopolítico, China expresó su respaldo diplomático a Irán. Mao Ning, portavoz de la cancillería china, declaró que su país se opone «al uso de la fuerza o a la amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales», advirtiendo a Estados Unidos sobre los riesgos de una «interferencia extranjera» en la crisis.

Salir de la versión móvil