El presidente ruso, Vladimir Putin, atribuyó a Occidente la intención de utilizar el conflicto con Ucrania para terminar con Rusia «de una vez y para siempre», y anunció la suspensión la participación de su país en el tratado de desarme nuclear con EEUU, a un año de la invasión. Por su parte, el presidente estadounidense, Joe Biden, aseguró que abastecerá a la nación ucraniana junto con sus aliados y China desmintió la acusación sobre su ayuda militar a Rusia.
Putin responsabilizó a los países occidentales de intentar transformar el conflicto «en una fase de confrontación global». Según manifestó durante su discurso ante las dos Cámaras del Parlamento este martes, Rusia hizo “todo lo posible para resolver este problema por la vía pacífica”.
«Las élites occidentales no esconden sus objetivos de derrotar estratégicamente a Rusia, que significa acabar con nosotros una vez y para siempre, planean transformar el conflicto local en una fase de confrontación global», expresó el jefe de Estado en su mensaje a la Asamblea Federal. Y agregó: “Mantuvimos pacientemente negociaciones para una solución pacífica a este grave conflicto».

En consecuencia, el mandatario afirmó que «Rusia suspende su participación en el Tratado sobre la Reducción de Armas Estratégicas», describiendo como «un teatro de absurdo» los llamamientos de la OTAN a que la nación «vuelva a cumplir» con el tratado y así deje que los occidentales intervengan las instalaciones militares y nucleares rusas.
Sin embargo, el Ministerio de Relaciones Exteriores sostuvo que «Rusia mantendrá un enfoque responsable y seguirá respetando rigurosamente, durante la duración del tratado, las limitaciones cuantitativas de las armas estratégicas ofensivas».
Por su parte, el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, declaró que la guerra fortaleció la decisión de Occidente de defender la democracia en todo el mundo y en esa línea aseguró que el país que gobierna y sus aliados «cubrirán las necesidades» de Kiev.
«Las democracias del mundo velarán por la libertad hoy, mañana y siempre», expresó el mandatario norteamericano este martes en su visita a Polonia, y además señaló: «Tenemos que tener seguridad en Europa. Es así de básico, así de simple, así de consecuente».
En esa línea, la Casa Blanca pone el ojo sobre China a través de datos de inteligencia obtenidos que sugieren que la nación asiática, que hasta ahora se encontraba neutral en el conflicto, considera la posibilidad de enviar su apoyo al ejército ruso.
«Estamos preocupados en forma creciente de que China pueda estar planificando proporcionar apoyo letal a la guerra de Rusia», indicó el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg, en una conferencia de prensa este fin de semana en la sede de la alianza militar en Bruselas.
Como respuesta a estas acusaciones, el vocero de la Cancillería china, Wang Wenxin, expresó este lunes que «es Estados Unidos y no China el que está enviando constantemente armas al campo de batalla».