El expresidente de Estados Unidos Donald Trump querelló al periodista Bob Woodward por publicar 8 horas de grabaciones de audio de entrevistas que ambos mantuvieron entre 2016 y 2020.
La demanda se funda en la reciente publicación de un audiolibro de Woodward que contiene las grabaciones crudas de las entrevistas que el periodista le hizo al entonces jefe de la Casa Blanca. Trump alega que tanto Woodward como la editorial Simon & Schuster y la empresa matriz de esta, Paramount Global, “usurparon ilegalmente” sus derechos de autor.
“Este caso se centra en la usurpación, manipulación y explotación sistemáticas por parte del señor Woodward del audio del presidente Trump”, sostuvieron los abogados en la querella. Los letrados admitieron que Trump dio su consentimiento para grabar las conversaciones “con el único propósito de un libro” para texto escrito, pero adujeron que el permiso no era para agruparlas en una sola publicación de audio.
La querella sostuvo que los abogados de Trump quisieron llegar a un acuerdo con los demandados pero estos “se negaron descaradamente a reconocer los derechos de autor y contractuales” del expresidente. Los abogados de Trump reclamaron una indemnización de 50 millones de dólares por el caso.
Según ellos, Trump concedió 19 entrevistas a Woodward, personalmente o por teléfono, algunas en 2016, cuando era candidato a la Casa Blanca, y la mayoría de ellas entre diciembre de 2019 y agosto de 2020. Un mes después de la última entrevista, Woodward publicó un libro de texto basado en esas conversaciones y llamado “Rage” (“Furia”).
En octubre de 2022, Simon & Schuster publicó el audiolibro, bajo el título “The Trump Tapes” (“Las grabaciones de Trump”).
A comienzos de 2023, un juez federal dictaminó que Trump y sus abogados debían pagar cerca de un millón de dólares en concepto de sanción por una demanda que Trump presentó contra Hillary Clinton alegando conspiración en su contra durante la campaña de 2016.
En ese caso, el juez Donald Middlebrooks del distrito de Florida alegó que Trump demostró un patrón de «mal uso de los tribunales para servir a sus intereses políticos».
«Estas demandas frívolas no deberían ser usadas como un vehículo para obtener dinero o apoyo en redes sociales», escribió Middlebrooks en su fallo. «El señor Trump está usando las cortes como un plataforma para el teatro político y las quejas. Este comportamiento interfiere con la habilidad del sistema judicial para llevar adelante sus deberes constitucionales», amplió.
Con ese antecedente, Trump vuelve a presentar una demanda contra uno de los periodistas más famosos de Estados Unidos: Woodward es quien en 1972 develó en el diario The Washington Post, junto a su colega Carl Bernstein, la trama del escándalo Watergate, que provocó dos años después la renuncia del presidente Richard Nixon.
Con información de Agencia Télam
