Gobernantes de las coaliciones oficialistas y opositoras, legisladores y sindicalistas expresaron su solidaridad con Lula da Silva y el pueblo brasileño.
Lula da Silva decretó que los organismos de seguridad de la capital brasileña queden bajo las órdenes del Gobierno federal en respuesta al ataque golpista de bolsonaristas que invadieron y destrozaron las sedes de los tres poderes del Estado.
Lo confirmó la portavoz, Gabriela Cerruti, luego de que el ministro de Justicia, Martín Soria, deslizara que "el artículo 99 de la Constitución Nacional no impide" esa posibilidad.