Más del 65 por ciento de las rutas nacionales está con «alto riesgo de siniestralidad vial», detalla un informe de FEPEVINA

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Crece la alarma por el desmantelamiento vial. Un informe técnico firmado por profesionales de la Dirección Nacional de Vialidad y presentado por la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) alerta que más de dos tercios de las rutas nacionales en estado crítico.

Un completo informe técnico firmado por profesionales de la Dirección Nacional de Vialidad y presentado por la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA), sindicato de segundo grado que nuclea a los Sindicatos de base de los distritos de la Dirección Nacional de Vialidad, revela que entre el 65 % y el 70 % de la Red Vial Nacional se encuentra en estado regular o malo, escenario que representa un colapso estructural de la infraestructura de caminos del país.

Bajo el título “Desmantelamiento institucional, Riesgo sistémico y Emergencia Vial en la Argentina”, el documento sostiene que la situación actual no es resultado de factores técnicos o falta de recursos, sino de una decisión política deliberada de desfinanciar y vaciar la capacidad vial del Estado, paralizando el mantenimiento y degradando funciones esenciales de Vialidad.

Diagnóstico: un organismo debilitado y sin capacidad operativa

El informe detalla que desde diciembre de 2023, la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) experimentó «el proceso de desmantelamiento institucional más profundo desde su creación». Entre las causas identificadas figuran:

  • La pérdida de más de 800 trabajadores técnicos y operativos especializados, con proyecciones de otras 900 salidas bajo un plan de retiros voluntarios forzados.

  • Un congelamiento salarial de más de 15 meses, que empuja a renuncias y erosiona la capacidad operativa del organismo.

  • La existencia de la DNV “formalmente”, pero convertida en un “cascarón institucional” sin capacidad real para cumplir su función técnica y territorial.

Estos procesos, sostiene el informe, no se explican por falta de recursos disponibles, sino por la decisión de aplicar «obra pública cero», lo que llevó a la paralización de obras, la subejecución presupuestaria y un retroceso drástico en las tareas de conservación de la red vial.

Presupuesto y subejecución: decisiones con impacto técnico y social

En términos presupuestarios, el documento indica que:

  • El Presupuesto 2026 consolidó una reducción real cercana al 75 % respecto de 2023.

  • Durante 2024 y 2025, la DNV registró subejecuciones superiores al 50 % del presupuesto asignado, incluso en programas clave como repavimentación, mantenimiento estructural, seguridad vial y nuevas rutas.

Según el análisis, el deterioro de la red supera lo que puede resolverse con bacheos superficiales, y muchas rutas requieren rehabilitación o reconstrucción integral, lo que representa un desafío técnico y financiero de mayor envergadura que la mera conservación temporal.

Estado crítico de la red vial y efectos concretos

El informe hace un diagnóstico detallado del estado de los pavimentos y calzadas, utilizando indicadores técnicos como el Índice de Estado (IE), que evidencia:

  • Aproximadamente 48,1 % de la Red Vial Nacional evaluada muestra un IE considerado «bueno», pero esta cifra es parcial y corresponde a mediciones que cubren menos de la mitad de la red.

  • Proyecciones técnicas más completas sitúan en 65 %–70 % la proporción de rutas nacionales en estado «regular» o «malo», con deformaciones del pavimento, fisuras, pérdida de capacidad portante y fallas estructurales que ya no se corrigen con simples parches.

El documento resalta que la velocidad media de circulación se redujo a unos 60 km/h, que los costos logísticos para vehículos y transportistas aumentan y que el aumento de siniestros viales es una consecuencia directa del abandono del mantenimiento preventivo.

Corredores en situación crítica y efectos locales

El informe detalla una serie de rutas nacionales que hoy representan verdaderos focos de emergencia vial:

  • Ruta Nacional 33: Atraviesa el sur de Santa Fe y el sudoeste bonaerense, conectando zonas agrícolas clave como Casilda, Venado Tuerto, Rufino, Trenque Lauquen y Bahía Blanca. El pavimento presenta fallas estructurales profundas, con pérdida de la capacidad portante de la subrasante. El intenso tránsito de camiones cerealistas sobre una traza angosta y deteriorada convierte cada viaje en una maniobra de alto riesgo. Vecinos y transportistas describen la circulación como “una ruleta rusa”, mientras se acumulan reclamos por accidentes y daños en vehículos.
Ruta Nacional 33.
  • Ruta Nacional 151: Es una arteria clave para la conexión entre Río Negro y La Pampa, y un corredor fundamental para la logística de Vaca Muerta. Su estado es crítico: baches tipo cráter, deformaciones severas y sectores donde el asfalto desapareció por completo. El tránsito pesado de la industria petrolera aceleró el colapso estructural de una ruta que ya no admite soluciones parciales y requiere reconstrucción total.

    Ruta Nacional 151.

  • Ruta Nacional 34 y Ruta Nacional 1V66: Integran el corredor del Noroeste Argentino, conectando Salta y Jujuy con Bolivia. Allí confluyen transporte internacional, producción cañera y tránsito regional. Obras financiadas por organismos internacionales quedaron inconclusas y los contratos se paralizaron. El resultado es una calzada fatigada, con ahuellamientos profundos, fisuras y un nivel de servicio cada vez más bajo, especialmente en tramos urbanos y accesos a localidades.

    Ruta Nacional 1V66.

  • Rutas nacionales 121, 119 y 120 (Corrientes): Son corredores estratégicos para el comercio exterior y la producción regional. La RN 121 conecta con el puente internacional Santo Tomé–São Borja y soporta un alto flujo de camiones internacionales; la RN 119 y la RN 120 articulan economías forestales, ganaderas y arroceras. En todas, el deterioro estructural, la falta de señalización y la ausencia de obras de fondo generaron un aumento de la siniestralidad y reclamos constantes de vecinos y transportistas.

    Ruta Nacional 121.

  • Ruta Nacional 136 y Ruta A015 (Entre Ríos): Conectan pasos fronterizos con Uruguay y la represa de Salto Grande. El tránsito pesado continuo y el abandono del mantenimiento provocaron agotamiento estructural, banquinas peligrosas y riesgos crecientes para el turismo y el comercio binacional.

    Ruta Nacional A015.

  • Ruta Nacional 1V11 (ex RN 11): Corredor clave del Litoral, atraviesa Santa Fe y Chaco. Allí el mantenimiento deficiente derivó en un deterioro crónico, con bacheo recurrente que no resuelve los problemas de base. En varios tramos, son los propios vecinos quienes señalizan pozos para evitar accidentes, ante la ausencia de respuestas estatales.

Ruta Nacional 1V11.

FEPEVINA concluye que la infraestructura vial no debe considerarse un gasto, sino una inversión pública clave para la seguridad, la producción y la integración territorial del país. El informe advierte que persistir en el rumbo actual no sólo profundiza el deterioro de las rutas, sino que incrementa los costos sociales, económicos y técnicos, y que cada kilómetro sin mantenimiento representa un pasivo que será aún más caro de reparar en el futuro.

El informe completo:

Informe-Tecnico-FEPEVINA-Desmantelamiento-Vial-210126

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