El Índice de Confianza en el Gobierno bajó 2,8% en enero y perforó el promedio de la gestión

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Según el relevamiento de la Universidad Di Tella, el índice se ubicó en 2,40 puntos, cortando una racha de estabilidad. Pese a la baja, el indicador se mantiene por encima de los registros que tenían Mauricio Macri y Alberto Fernández a esta altura de sus mandatos.

La percepción ciudadana sobre la gestión nacional comenzó el 2026 con señales negativas. El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), el relevamiento mensual que realiza la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, registró en enero una caída del 2,8% respecto a diciembre. De esta forma, el indicador se ubicó en 2,40 puntos sobre un máximo de 5, interrumpiendo un período de relativa estabilidad que se había observado sobre el cierre del año pasado.

El dato más preocupante para la Casa Rosada surge de la comparación a largo plazo. En términos interanuales, el índice retrocedió un 8% frente a enero de 2025, lo que refleja un desgaste progresivo en la valoración pública tras el primer año completo de administración libertaria. A pesar de esta merma, el estudio destaca un matiz importante: el nivel de confianza actual sigue siendo superior al que tenían Mauricio Macri en enero de 2018 y Alberto Fernández en enero de 2022, superando las marcas de sus antecesores en momentos equivalentes de sus mandatos.

El informe detalla que el retroceso de enero no fue aislado, sino que afectó a la totalidad de las variables analizadas. El golpe más duro se sintió en la evaluación de la eficiencia en el gasto público, que se desplomó un 3,9%, ubicándose en 2,23 puntos. En segundo lugar, la percepción sobre la honestidad de los funcionarios sufrió una baja del 3,6%, quedando en 2,69 puntos, un dato sensible para la narrativa oficialista.

Por su parte, la evaluación general del Gobierno descendió un 2,6%, mientras que la capacidad para resolver los problemas del país y la preocupación por el interés general mostraron bajas más moderadas, del 1,7% y 1,5% respectivamente.

En definitiva, aunque el índice de enero quedó levemente por debajo del promedio histórico de la gestión de Javier Milei, los números sugieren que el oficialismo conserva un piso de apoyo resiliente. Sin embargo, la caída simultánea en los cinco componentes del estudio enciende una luz de alerta sobre el humor social, evidenciando que la paciencia ciudadana comienza a mostrar fisuras ante la coyuntura económica y política.

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