por Fabián Waldman.
Todo marcha acorde al plan y las consecuencias del intercambio entre Santiago Caputo y Fred Machado no hicieron mella, hasta el momento, la credibilidad del asesor presidencial.
Las revelaciones de Fred Machado realizadas durante una entrevista de ocho horas concedida a la periodista Carolina Fernández —el día previo a su traslado a Viedma— incluyeron la advertencia: «Si hablo, se cae el país». Durante esa conversación, Machado lanzó amenazas contra los responsables de su probable extradición a Estados Unidos.
La sombra de Fred Machado se extiende dentro de La Libertad Avanza como una mancha venenosa, luego de haberse confirmado su participación como financista de la campaña electoral de José Luis Espert, cuya investigación está en curso en la justicia.
Las declaraciones de Machado en ese extenso reportaje reavivaron sospechas sobre otros miembros del gobierno y del entorno cercano al ex candidato. Incluso el gobierno de Mauricio Macri aparece mencionado en operaciones ligadas al mismo consorcio del que participaban Machado y su ex socia, a través de movimientos financieros expuestos por los periodistas Sebastián Lacunza y Mauricio Caminos en una nota publicada el fin de semana pasado en DiarioAr.
Según el testimonio del detenido, su mensaje habría llegado hasta el despacho de Santiago Caputo, quien —siempre de acuerdo al relato del detenido por causas de narcotráfico— respondió con un lacónico y expresivo “mensaje recibido”.
Una fuente cercana al asesor presidencial confirmó a este medio que «efectivamente intentó hacerle llegar un mensaje a través de un periodista conocido por alguien del gabinete». Esa versión da verosimilitud al relato del empresario, hoy enjuiciado por narcotráfico en Estados Unidos.
Al mismo tiempo, desde Casa Rosada aclaran que, y para no dejar dudas de la falta de acuerdo con Machado, al día siguiente se impulsó su extradición. «No le funcionó muy bien el mensaje», ironizó un funcionario con acceso al círculo cercano de Caputo.
El 14 de octubre, el Presidente resolvió finalmente extraditar al presunto narcotraficante, a pedido de los Estados Unidos. La misiva, entonces, habría llegado al Salón Martín Fierro, en el primer piso de la Casa Rosada, el día anterior.
Esa tarde el viceministro de Justicia Sebastián Amerio llegó al despacho de Santiago Caputo y minutos más tarde se retiraba junto a María Ibarzabal Murphy, la secretaria de Legal y Técnica; para acercarse al despacho de la secretaria General de la Presidencia Karina Milei y dar curso a la orden.
Por otro lado, resaltaron a este medio que «de hecho Santiago (Caputo) inmediatamente pensó que le estaban intentando hacer una cama». La conclusión en definitiva de nuestro interlocutor fue que tenía razón «el asesor monotributista» y les salió mal la jugada.
Muchas coincidencias para ser casualidades
El ex candidato libertario José Luis Espert, cuya vinculación con Fred Machado le costó su postulación, mantiene un perfil bajo. En la última sesión de la Cámara Baja, el ex titular de la Comisión de Presupuesto presentó de licencia hasta el 8 de diciembre, aunque continúa percibiendo su sueldo como legislador.
La diputada rionegrina Lorena Villaverde, también de La Libertad Avanza, forma parte del entorno de Machado. Cercana al empresario Claudio Cicarelli —primo y presunto testaferro del detenido— incursionó al igual que su pariente en el negocio minero a través de cesiones realizadas por el gobernador Alberto Weretilnek.
También Patricia Bullrich aparece vinculada a la misma trama. Su relación con Alejandra Bada Vázquez, una de las propietarias de Lácteos Vidal, de buena sintonía con la ministra, la ubica en la órbita del empresario.
Bada Vásquez recibió dinero de Fred Machado y a su vez aportó a la campaña de la ex presidenta del PRO. También estuvo vinculada a Bullrich, visitó en una oportunidad su despacho en Gelly y Obes. Y compartieron la disputa contra los empleados por haber bloqueado la empresa en defensa de sus puestos de trabajo.
La Libertad Avanza en su corta vida tiene ya arrastra antecedentes de compra de candidaturas y cobro de “peajes” para acceder a la presencia de Javier Milei, manejados por su hermana Karina Milei. A eso se suman las causas judiciales que salpican al oficialismo: $LIBRA, ANDIS y los sobrecostos en la compra de pañales del PAMI, entre otras.
