El diputado nacional de Unión por la Patria pasó por el aire de FM La Patriada, donde aseguró que el espacio dará pelea para evitar la eliminación de las primarias y lanzó duras críticas a los sectores del peronismo que acompañan las iniciativas de Javier Milei por «respuestas materiales». Además, se refirió a la relación entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof, y pidió mantener la unidad de cara al 2027.
En una entrevista brindada al programa «A Quemarropa», conducido por Pablo Dipierri y Demian Verduga por FM La Patriada, el diputado nacional por Unión por la Patria, Eduardo Valdés, fijó una postura contundente respecto al escenario electoral y el debate sobre las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
El legislador advirtió de manera tajante a los sectores internos de la coalición que pretendan modificar las reglas del juego democrático con vistas al armado de alianzas a futuro. «Sinceramente yo creo que nosotros vamos a militar activamente las PASO. Nos vamos a pelear para que no se volteen las PASO y creemos que, si algún sector no vota eso, no nos pidan después venir a integrar el frente que nosotros vamos a armar una vez sucedido las PASO», disparó. En esa misma línea, descartó rumores de pasillo en la Cámara Baja al asegurar: «No escuche nunca la teoría de eliminemos las PASO en el bloque nuestro. Yo no lo escuché».
El beneficio de Milei y el nuevo tablero con el PRO
Con respecto a las especulaciones sobre la supresión de las primarias, Valdés apuntó contra las intenciones del Poder Ejecutivo Nacional y las recientes modificaciones en el organigrama oficialista. «Eliminar las PASO siempre es un beneficio que quiere usar Javier Milei porque él no necesita PASO en el supuesto caso que rompía con Mauricio Macri. Ahora con este hecho nuevo que Diego Santilli es jefe de gabinete parece que hay un acercamiento devuelta con el PRO, entonces por ahí van a pedir las PASO los del PRO, donde hasta ahora en la cámara de diputados los pro estaban de acuerdo en mantener las PASO», analizó el diputado.
Asimismo, recordó el origen de este mecanismo electoral y la flexibilidad que requiere según la solidez de las conducciones vigentes: «La ley de las PASO la sancionamos nosotros. Fue en los gobiernos nuestros y hay veces que la situación da que hay un liderazgo fuerte y que puede sintetizar en el armado de una lista y hay veces que no».
Las tensiones internas y la lealtad hacia Cristina Kirchner
Al ser consultado sobre el vínculo entre Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador bonaerense Axel Kicillof, Valdés matizó las diferencias políticas, pero subrayó el valor ético de los gestos personales de lealtad. «Mira, Cristina no me dijo expresamente que Kicillof sea el mejor candidato, pero todos integran la misma familia. Cuando vos escuchas tantas quejas, es de alguien que vos quieres y no le adjudicas el comportamiento que vos hubieras querido. Los desafectos pasan desapercibidos», reflexionó.
En una abierta referencia a las actitudes humanas hacia la exmandataria durante su situación judicial, expresó su mirada ética: «Sinceramente en el hecho de que salga a la luz pública que él no la haya ido a visitar mientras está detenida, ahí te digo la verdad de que yo soy de los que creen que, si tuve hambre, me diste de comer y de si tuviste preso, te vine a visitar, yo la práctico. Nos hace bien hacer esa situación, pero es mi pensamiento».
Críticas al «peronismo provincialista» y el fantasma de las rupturas de bloque
El diputado nacional manifestó su pesar ante el acompañamiento de ciertos sectores justicialistas a las iniciativas del oficialismo nacional, caracterizándolo como un fenómeno recurrente impulsado por conveniencias territoriales. «Es un dolor que haya peronistas que apoyen a Milei. Pero esto no es nuevo en el peronismo ya que en el peronismo para estar con Perón hay que estar contra Perón, que sucedió en los 60, donde se armaron los partidos tres banderas, que tiene mucho que ver en las características de lo que pregona estos peronismos provincialistas, que cada uno responde de acuerdo al interés mezquino que corresponde a cada sección».
Frente a esto, delimitó el carácter federal y de principios que debe regir a la fuerza a nivel nacional: «Pero, mira, nosotros somos un movimiento nacional. Si quieren sumarse a un espacio nacional, tienen que tener un determinado comportamiento. No somos un movimiento provincialista. Eso es una decisión de ellos. Tampoco nosotros nos vamos a bajar los pantalones para atar tal o cual cosa, pero lo que si no comparto es que no puede ser que llegue con los votos nuestros y después voten en contra nuestro. Yo no lo comparto eso».
Valdés fue incisivo al calificar el accionar de los legisladores que rompen con los mandatos populares del espacio, desligándolos de debates ideológicos profundos. «Creo que está más en la persona que lo hace porque no estamos hablando de ideas, estamos hablando de que siempre que ha habido una votación, ha habido contraprestación material. Entonces esto no es idea o conducción, esto es dejar valores de un lado para encontrar respuestas materiales por el otro».
Para ejemplificar el escenario actual, rememoró la fractura ocurrida tras la salida del gobierno en 2015: «Lamentablemente eso pasa siempre cuando el peronismo no gobierna. Si vos vas al 2016, estábamos con 120 diputados y a las dos semanas, Bossio parte el bloque y se lleva a 30. Si vos analizas las provincias que estaban en ese espacio, no son distintos a lo que pasa hoy. Hay un espacio que yo lo denomino «toma el vale y dame la pizza» que no lo comparto».
Persecución política y la unidad del Partido Justicialista
En otro tramo del diálogo, el legislador relató su reciente intervención en la Cámara Baja en defensa de la expresidenta, remarcando la necesidad de una resolución institucional frente a la judicialización de la política. «Yo expuse la situación de Cristina Fernández de Kirchner e increíblemente se produjo un silencio de mucho respeto en ese momento. Y lo que estábamos discutiendo, inclusive se lo dije al Presidente de la Cámara cuando me quiso aplicar los minutos ya que estamos hablando de una situación delicada, donde la política tiene que resolverlo situaciones a todos porque sino son siempre los mismos los que te mandan presos en este país y no es que te manda preso la justicia».
Evitando desmarcar identidades internas de cara a la reorganización partidaria, unificó ambas vertientes: «No esperes que haga futurología, pero yo creo lo que se denominado kirchnerismo es peronismo y los que no se denominan kirchnerismo, también es peronismo dentro del partido justicialista».
Finalmente, Valdés situó la prioridad de la dirigencia opositora en la contienda electoral futura y la protección de los sectores vulnerados por la actual gestión económica del Estado. «En realidad, siempre es preciso ganar las elecciones del 2027 porque lo primero que tenemos que hacer es decirle basta al sufrimiento del pueblo argentino, que son los que nosotros representamos y este desguace del Estado, lo único que hace es limitar la vida de los mayores, de las personas con discapacidad, los estudiantes universitarios o sea el colectivo que está distinto las políticas de este gobierno. O sea, lo primero es eso sino parece que somos militantes dirigentes».
Concluyó trazando una preocupante analogía regional sobre los riesgos de la pulverización institucional y el desguace del poder público: «Yo no quiero una democracia a la peruana, donde la fragmentación política es absoluta y donde se destituye a los presidentes por el propio parlamento. Todo a partir del desguace que hizo el padre de Keiko Fujimori del poder del Estado, que sólo se toca el poder político. Eso yo no lo quiero para mi país«.
