Alberto Fernández convocó esta noche a intendentes de la primera y tercera sección electoral a la Residencia de Olivos. Esta cita se realiza 48 horas después de la convocatoria anunciada a través de su cuenta de Twitter. Allí señaló que decidió “convocar en los próximos días a la conformación de una mesa que diseñe las reglas electorales del Frente y la estrategia a seguir con miras a las distintas elecciones de este año”.
El cónclave parece un espejo del asado que se organizó en Merlo el 31 de enero pasado. Junto a los jefes de los mismos distritos, estuvieron presentes el gobernador bonaerense Axel Kicillof, el diputado Máximo Kirchner, el ministro de Economía, Sergio Massa, y su par de Interior, Eduardo Wado De Pedro. Después de esa muestra de unidad en la Provincia de Buenos Aires voces en off y en on nutrieron más la discusión, los enojos y las desmentidas hacia “la interna interminable”.
Fernández está en Tucumán, donde sostuvo un almuerzo junto al gobernador Osvaldo Jaldo y el jefe de Gabinete y actual candidato a vicegobernador, Juan Manzur. “Entre el Presidente y Juan se deben una charla para definir cómo sigue su situación acá”, comentaron desde cercanías del ex ministro de Salud de Cristina Kirchner sobre la vuelta al pago del tucumano. Allí inaugurará una estación transformadora en la localidad de Tafí Viejo.y regresará esta misma tarde a Buenos Aires.
En Olivos, se encontrará finalmente con representantes de todas las patas del Frente de Todos, a instancias de una convocatoria concretada por el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello. Hasta el momento, este portal pudo confirmar la participación de un delegado de Jorge Ferraresi (ausente por vacaciones) y los intendentes Julio Zamora (Tigre), Santiago Maggiotti (ex jefe municipal de Navarro y actual ministro de Hábitat), Mario Ishi (José C. Paz). Andrés Watson (Florencio Varela), Alberto Descalzo (Ituzaingó), Lucas Ghi (Morón), Fernando Moreira (San Martín), Mario Secco (Ensenada), Juan Zabaleta (Hurlingham) y Gabriel Katopodis (ministro de Obras Públicas).
“No hay temario”, indicó uno de los convidados y deja plantada la versión de una velada con agenda abierta. Algunas voces disconformes con el método empleado para realizar la convocatoria llegaron desde la provincia de Buenos Aires. En diálogo con FM La Patriada, cuestionaron el llamado a través de una red social: “el llamado no puede ser a través de Twitter”. Bajo ese enfoque, agregaron: “cuando íbamos a una reunión de estas características estaba todo acordado de antemano, es extraño que se realice de esta manera”. Para este funcionario el proceso debería seguir una lógica. Esta indica que se arriba a esa instancia cuando el diálogo ha permitido alcanzar algún acuerdo y se cuenta con todo más o menos discutido para sellarlo en la “mesa de discusión”.
Mientras tanto, el Presidente reitera en cada intervención la necesidad de sostener la unidad del Frente de Todos para que no regresen los que empobrecieron a la Argentina, invocando a Mauricio Macri y su herencia.
Este es el punto de choque con la postura de La Cámpora. En el kirchnerismo “paladar negro” sostienen que esa unidad no puede darse de cualquier manera. La necesidad de un acuerdo en las políticas económicas y sociales es la aspiración de este sector. Un cogobierno que Fernández no está dispuesto a aceptar. Este es justamente el punto de fricción. “¿Para qué se van a juntar?”, sostiene una persona con acceso al despacho presidencial que se preguntaba: “¿Para qué le pidan que se baje? ¡Todo esto es una locura!”. La candidatura ya enunciada por el titular de Balcarce 50 encuentra gran resistencia desde el lado camporista de la coalición y algunos independientes.
Un sindicalista con llegada a Alberto y Cristina se sinceró con este medio. “Con Alberto, hace rato que no me reúno, hablamos por teléfono. Prefiero mantener esta distancia y sostener el diálogo por esa vía”. Asimismo, aclaró que con la Vicepresidenta tampoco tiene contacto. Destacó que, de esta manera, no “rinde cuentas a nadie” y mantiene su independencia. Sí entabló diálogo con Máximo: “hace unos días hablé con él, pero veo que están todos los temas en la superestructura, no bajan a tierra”.
“Somos distintos” es la síntesis del mensaje presidencial en los últimos actos. Pero ese texto no encuentra hasta ahora la épica necesaria para plantear un futuro próximo más beneficioso. La inflación domina la agenda cotidiana de la calle, aunque se viva una etapa “rara”. La desocupación alcanza un nivel cercano al 7% pero los salarios todavía no han recuperado el 20% perdido durante el gobierno previo. El clima social se mantiene calmo. “Los festejos del campeonato mundial mostraron otra cara, que podemos celebrar y encontrarnos y esa energía está en la gente”, señaló a La Patriada un funcionario en Balcarce 50.
Sin un futuro despejado y un enero que seguramente refleje un índice inflacionario superior al 5%, la meta del 3% para abril queda un poco más lejos. A pesar de los resultados todavía poco favorables, el apoyo que recibe Massa de todas las patas el Frente es importante. Empezando por el Presidente, quien se refirió a su desempeño y dijo que estaba muy agradecido con el tigrense. El camionero Pablo Moyano señaló que “estaba haciendo un trabajo impresionante”. Desde La Cámpora, ponderan que agarró una papa caliente y está poniendo todo en la cancha para llegar a buen puerto.
Las repercusiones sobre la convocatoria al acuerdo político se hicieron oír también a través de esta red social. Ministros que acompañaron la iniciativa fueron Manzur; Katopodis, Santiago Cafiero (Relaciones Exteriores), Matías Lammens (Turismo), Gabriela Cerruti (Portavoz), Massa desde la cuenta del Frente Renovador (Economía), Daniel Filmus (Ciencia y Tecnología), Juan Cabandié (Ambiente), Maggiotti (Hábitat), entre otros.
El ministro de Interior, con quien viene sosteniendo entredichos, no emitió comentario u opinión al respecto. No expresaron su adhesión tampoco los ministros que se mantienen alejados de las discusiones internas y se dedican “intensamente” a la gestión. Son el grupo de técnicos, entre los que se contaría a Carla Vizzotti (Salud), Jaime Perczyck (Educación) o Tristán Bauer (Cultura).
