La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) acusó al directorio de la empresa nuclear de desembolsar 7 millones de dólares por un sistema que valdría 600.000. La denuncia se suma a la polémica por una licitación de limpieza «a medida» que ya provocó el desplazamiento de dos gerentes de confianza de Reidel.
La gestión de Demián Reidel al frente de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA) enfrenta una tormenta de denuncias por presunta corrupción. A las irregularidades detectadas semanas atrás en la contratación de servicios de limpieza, se sumó ahora una nueva acusación de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE): la compra de un software administrativo con un sobreprecio superior al 1000%.
El gremio estatal, conducido a nivel nacional por Rodolfo Aguiar, presentó una denuncia formal ante el directorio señalando que la empresa estatal —encargada de operar las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse— habría pagado 7 millones de dólares por el sistema de gestión «SAP S/4HANA». Según las investigaciones de mercado realizadas por el sindicato, el valor real de dicha herramienta ronda los 600.000 dólares.
📢1000% de sobreprecio en Nucleoeléctrica: ahora ATE denunció que el Gobierno pagó 7 millones de dólares por un software que vale 600 mil
El sindicato cuestionó la compra con sobreprecio de 1066,7% en la empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina (NASA), sumado a la denuncia que…
— Prensa ATE Nacional (@ateprensa) January 27, 2026
«Estamos frente a un hecho de corrupción mayúsculo. Estos sobreprecios que superan el 1000% tienen que ser investigados a fondo. No se puede descartar que se hayan exigido retornos», disparó Aguiar, quien exigió la suspensión inmediata del procedimiento y una auditoría externa.
La sombra de los «pliegos a medida»
Esta nueva denuncia agrava la situación de Reidel, un economista de perfil técnico y fuerte impronta ideológica, que integra el círculo de confianza del presidente Javier Milei y trabajó con Federico Sturzenegger en el Banco Central. Su administración ya estaba bajo la lupa por una licitación de limpieza que el propio personal de planta calificó de «fraudulenta».
En ese caso, se detectó un sobreprecio del 140% a favor de la firma LX Argentina (Limpiolux). El contrato saltó de los $4.493 millones originales a una oferta de $10.783 millones. Según denunció el gerente de planta de Atucha, Juan Pablo Nolasco Sáenz, el pliego se diseñó con requisitos excluyentes (como tener una dotación específica de empleados) para eliminar a la competencia: de nueve oferentes, siete quedaron fuera por cuestiones técnicas, dejando el camino libre a la empresa señalada.
Despidos y crisis interna
La acumulación de irregularidades detonó una fuerte interna en la cúpula de Nucleoeléctrica. Tras conocerse la maniobra con la empresa de limpieza, el directorio se vio forzado a frenar la licitación y desplazar a dos altos directivos: el gerente general, Marcelo Famá, y el gerente de Coordinación Administrativa, Hernán Pantuso.
Ambos funcionarios habían sido designados por Reidel y eran considerados hombres de su «riñón». Para ATE, estos movimientos confirman las sospechas sobre la intencionalidad de las contrataciones. «Hubo intervenciones de áreas sin competencia técnica y llamados de urgencia para justificar ofertas más caras», advirtieron desde el gremio.
Contexto de privatización
El escándalo sacude a NASA en un momento crítico. En septiembre pasado, el Gobierno publicó el decreto 695/2025, que puso en marcha el proceso para privatizar el 44% de las acciones de la compañía, manteniendo el Estado el 51%.
Mientras la empresa prefiere no hacer declaraciones oficiales, el sindicato advierte que agotará la vía administrativa antes de llevar el caso a la Justicia Penal, denunciando «manejos discrecionales de fondos públicos» en una de las áreas más sensibles de la energía nacional.
