Carta de laboratorio

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Arden los teléfonos, las fotos de dirigentes en redes sociales y los mensajes desinhibidos en off antes del acto de la vicepresidenta Cristina Kirchner en Plaza de Mayo. El crédito territorial de los gobernadores, el lobby de los acreedores y los grupos económicos para exprimir las arcas públicas y el frenesí de la militancia se convierten en elementos para la alquimia de una fórmula que burbujea en las probetas de bunker. | Por Pablo Dipierri

La reunión de los referentes del Movimiento Evita en el Instituto Patria con la vicepresidenta Cristina Kirchner fue otro fuerte sacudón en el itinerario de las tribus oficialistas hacia la definición de las candidaturas. El secretario general de la organización, Emilio Pérsico, que asistió al encuentro con el diputado Leo Grosso, la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, la precandidata a jefa municipal de La Matanza, Patricia Cubría, y el dirigente Cholo Ancona, expresó luego en FM La Patriada que el mitin “giró en torno a la movilización y darle el apoyo directo a Cristina”.

Más allá del respaldo explícito en particular, todo un dato en sí mismo, la imagen explica dos aspectos de la situación de la fracción kirchnerista, con ansias totalizadoras en ascenso, ante sus –reducidos- antagonistas internos. Por un lado, manifiesta la cosecha de voluntades para colmar las inmediaciones de la Casa Rosada mañana, cuando la ex Presidenta se luzca como una rockstar en el vigésimo aniversario de la asunción de Néstor Kirchner frente a una multitud a la que deberá contener con dosis de pedagogía y actualización doctrinaria. Por otro, la consumación de la legitimidad de la diseñadora del Frente de Todos para volver a intentar un andamiaje electoral que salve a la experiencia gubernamental del naufragio en las urnas.

En ese contexto, el ministro del Interior, Eduardo Wado De Pedro, se perfila como el precandidato con más chances de encabezar la fórmula, aunque no falten voces que mantengan encendida la apuesta por su par de Economía, Sergio Massa, al tope de la boleta y el mercedino como segundo en el mismo binomio. Tampoco se descarta, como se mencionó en este portal ayer, transportar al gobernador Axel Kiciloff a la tira presidencial y cubrir su vacancia bonaerense con el apellido De Pedro.

Para derrochar condimentos, crecen las acciones de los mandatarios provinciales que no ocultan sus anhelos de integrarse en la línea del cargo de vicepresidente. “No te olvides que Gildo Insfrán se quedó con la lapicera del Congreso del PJ nacional y, además, es el capo del Consejo Federal de Inversiones, donde se juntan todos los gobernadores y de donde salió ungido candidato Néstor Kirchner en 2003”, soltó una fuente que supo integrar los gabinetes de la única oradora de la ceremonia prevista para mañana. No obstante, concede que también corre con atributos positivos el mandamás de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, con menos rechazo y resentimiento en las corporaciones mediáticas que su colega formoseño y, a la sazón, autopercibido radical.

Por lo demás, todavía quedan templarios kirchneristas que recorren el territorio en las sombras, renegando de la algarabía desatada ante lo que se huele como la inminente postulación del ministro del Interior. Se anotan en esa cuenta el inventor de la coordinadora de agrupaciones La Patria es el Otro, Andrés “Cuervo” Larroque, un intendente de la tercera sección electoral y ex funcionarios que consideran que ella es la única garantía de enfrentar al poder económico en el país.

El argumento agónico de ese sector se sienta, incluso, en el volcán de una posible tragedia: si el FMI no concediera el adelanto de los desembolsos que negocia Massa para obtener 10000 millones de dólares antes del 20 de junio y unos 5000 millones de yapa para intervenir en el lodazal cambiario, la fragilidad financiera quemaría los papeles del tigrense y también consumiría las acciones de cualquier muñeco de laboratorio. Para ese sector, tal vez disperso ante la bruma que produjo la soltura con que se movieron los precandidatos en los últimos días, el verdadero as en la manga sería la candidatura de Cristina, contra todos los pronósticos y contra su propia voluntad.

Sin embargo, también las probetas de bunker se llenan con información valiosa para esculpir al mejor candidate. Si se atiende a que el 70 por ciento de las personas habilitadas para votar según el padrón electoral tendrán al momento de las PASO menos de 45 años, los abriles de quien dispute el sillón de Rivadavia pueden ser fundamentales, como así también la forma de comunicarse con la sociedad: la última encuesta de Consumos Culturales en el país arrojó que sólo el 14 por ciento de los consultados lee diarios en papel, el 91 por ciento mira TV, el 67 por ciento escucha radio.

El trabajo coordinado por el Ministerio de Cultura de la Nación funge también de base para la preocupación del propio Héctor Magnetto, quien considera que hacer periodismo en Argentina es caro pero no se puede dejar el oficio en manos de los algoritmos. El 95% de los encuestados contestó que usa redes, la aplicación más usada es WhatsApp, con 92%; y le siguen YouTube (82%) y Facebook (72%). Un aviso del terreno fértil donde florecen los seguidores de Javier Milei, como ocurrió con Donald Trump en Estados Unidos y Jair Bolsonaro en Brasil.

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