El economista dejó su cargo a días del debut de la nueva metodología, que pondera más los servicios y tarifas. En la Casa Rosada existía preocupación de que el cambio estadístico arrojara índices más altos, golpeando el principal activo de la gestión de Milei.
La renuncia de Marco Lavagna al frente del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) sacudió el tablero político y económico este lunes. El funcionario, que había logrado continuidad desde la gestión de Alberto Fernández asumiendo en 2019, dio un paso al costado en medio de un clima de extrema sensibilidad: el próximo 10 de febrero debe estrenarse el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Si bien la salida se da en un contexto de reclamos salariales internos, el trasfondo político es más profundo. Según trascendió, la aplicación de la nueva metodología generaba fuertes disputas con el Ejecutivo. Al gobierno de Javier Milei le «aterraba» la posibilidad de que el cambio técnico arrojara cifras de inflación más altas que las actuales, lo que impactaría directamente sobre su principal bandera electoral: la baja de los precios.
Por qué el nuevo método preocupa al Gobierno
El cambio que entra en vigencia este mes actualiza la base de cálculo. Hasta ahora se utilizaba la Encuesta de Gastos de 2004/05; el nuevo esquema adopta la de 2017-2018. Esta actualización no es inocua: otorga una mayor ponderación a rubros como Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, así como a Transporte y Comunicaciones.
Dado el esquema de ajuste de tarifas y quita de subsidios, estos sectores son los que más han aumentado. Un informe de la consultora Equilibra puso números a este temor oficial: estimó que la inflación acumulada de los primeros dos años de Milei (259%) habría sido del 270% —11 puntos más— si se hubiera medido con la nueva canasta.
El propio Lavagna había admitido en agosto las dificultades del timing político, señalando que estos cambios «siempre generan muchos ruidos» y que había que tener cuidado con el momento del lanzamiento, que finalmente se demoró por cuestiones electorales.
La carta de despedida que Lavagna envió a los empleados del INDEC
Minutos después de presentar su renuncia, Marco Lavagna oficializó su salida ante los trabajadores del organismo mediante un correo electrónico enviado a las 12:47. En el texto, al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, el economista se dirigió a sus «queridas y queridos compañeros» para anunciar el fin de un ciclo de «6 años de mucho trabajo y de enormes desafíos».
«En lo personal no es una decisión sencilla, pero es momento de encarar nuevos proyectos y desafíos, con la tranquilidad de haber compartido con ustedes una etapa intensa y valiosa», expresó el exfuncionario, quien destacó los avances logrados en la «mejora de las estadísticas públicas» durante su gestión.
En la misiva, Lavagna hizo una referencia implícita a la situación técnica que atraviesa el instituto, marcada por la reciente modificación del IPC. Reconoció que su partida deja iniciativas pendientes: «Quedan proyectos con un alto nivel de desarrollo y otros en proceso, que estoy seguro podrán completarse y ser implementados próximamente».
Sobre el cierre, dedicó un agradecimiento especial a la planta de personal, definiéndola como el «principal activo del organismo» para garantizar la transparencia técnica. Además, dejó un último mensaje con tintes políticos respecto al futuro institucional del ente: «Confío en que el INDEC va a seguir creciendo y consolidándose, y que próximamente se pueda actualizar el marco normativo que ayude a esto».
Alerta gremial y contexto económico
La partida de Lavagna a solo 8 días de la publicación del dato de enero encendió las alarmas en el gremio ATE INDEC. Su delegado, Raúl Llaneza, advirtió: «Nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta la renuncia a días de la salida del IPC con la nueva ponderación». A esto se suma el malestar de la planta por el congelamiento salarial.
El escenario económico no da tregua. Diciembre cerró con una inflación del 2,8% bajo la vieja metodología, marcando siete meses consecutivos de incrementos pese al ajuste fiscal y la política monetaria contractiva. Ahora, la incógnita es quién asumirá la responsabilidad de comunicar el índice de enero, que podría traer malas noticias para la Casa Rosada debido al sinceramiento estadístico de la nueva canasta.
Fuente: Noticias Argentinas y P12.
