La socióloga Marina Amabile analizó el crecimiento del evangelismo y su vínculo con la presidencia de Javier Milei.
Marina Amabile, socióloga y periodista, escribió una crónica para Revista Anfibia sobre el crecimiento del evangelismo en Argentina, plasmado en el Festival Esperanza Buenos Aires los días 7 y 8 de noviembre en Vélez, encabezado por el predicador estadounidense Franklin Graham. En diálogo con Pasos Perdidos, dijo que «se puede leer como un espacio creciente que está generando Javier Milei, básicamente porque recibió a esta figura en Casa Rosada», y también subrayó el ingreso de 7 personas del evangelismo al Congreso nacional, lo que marca el establecimiento de «conexiones que hace unos años no estaban tan directas».
Según indicó Amabile, «Franklin Graham es un líder espiritual, pero también un operador político» muy cercano a Donald Trump y uno de las principales figuras en contra del aborto en Estados Unidos. Graham es presidente y director ejecutivo de la Billy Graham Evangelistic Association, que viene de su padre, y de la Samaritan’s Purse, que ofrece ayuda económica para desastres naturales y conflictos bélicos en países de todo el mundo. Para la socióloga, «esas obras más misioneras le permiten operar políticamente en los territorios en los que interfiere». Aunque en Argentina su misión fue «puramente religiosa», Amabile remarcó como llamativo «no solo que lo reciban en Casa Rosada, sino abrir el discurso en Vélez hablando de lo bien que le cae Milei». En su encuentro, Graham le regaló una biblia al presidente, quien le habría dicho que la estaba estudiando porque en su escuela católica no aprendió mucho.
El crecimiento de la cantidad de evangélicos es observado tanto por el Estado a través de un estudio del INDEC, como por la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA), que mide la apertura de nuevas iglesias evangélicas y la expansión de su capacidad. Amabile señaló el público «súper familiar y variopinto» del festival en Vélez y destacó la forma orgánica de planearlo, que empezó hace más de un año con pasadas por las iglesias para consultar por la figura de Franklin Graham y si se sumarían al evento. «Muchas personas no tenían muy claro quién era, por ahí el pastor de la iglesia les había contado un poco, pero no es un tipo que esté en la cotidianeidad del grueso de los evangélicos en Argentina», aclaró la periodista, y dijo que «sí tenían, quizás, el recuerdo de la figura de Billy Graham».
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— FM La Patriada (@FMLaPatriada) November 25, 2025
Amabile citó a Marcos Carbonelli, doctor en Ciencias Sociales especialista en evangelismo, para señalar que en este «hay una cuestión religiosa de cómo se arma la relación con Dios, no hay intermediario entre vos y la deidad», a diferencia del catolicismo que es «mucho más burocrático y vertical». En el evangelismo no hace falta hacer carrera para ser pastor, sino convocar. «Eso hace que sea flexible y adaptable, pero también que funcione de manera medio anárquica», dijo Amabile. Por eso, reconoció a este tipo de eventos como «puesta en común y encuentro que exceda la figura de la iglesia que opera en el barrio» donde las personas con las que conversó «no tenían muy claro quién era Graham, pero estaban buscando recibir la palabra del Señor, sentirse llenos».
La periodista habló con fieles de la Iglesia evangélica que le comentaron que «hay pastores muy ilusionados por la figura de Milei, quizás no tanto por sus políticas, sino por el espacio que les está dando y el reconocimiento con la comunidad evangélica», una simpatía que es «inocultable», a pesar de las «prácticas oscurantistas» del presidente, principalmente porque su figura «nuclea ciertas demandas que los evangélicos tienen, como estar en contra del aborto y del matrimonio igualitario». Sin embargo, para Amabile, este fenómeno todavía «no define una elección como en Brasil, pero es una religión que está creciendo, incluso como partido».
