El grupo se congregará hasta el domingo con Rusia y China como temas principales en la agenda.
Los líderes mundiales llegan a Hiroshima para llevar adelante una cumbre del G7 en la que los temas principales a tratar serán las sanciones contra Rusia por el conflicto armado y la toma de medidas para robustecer la economía de las potencias frente al crecimiento de China. La reunión transcurrirá de forma oficial desde el viernes hasta el domingo próximo, pero se esperan reuniones preliminares entre el primer ministro de Japón, Fumio Kishida, y los jefes de Estado británicos y estadounidenses.
Joe Biden arribó hoy por la mañana a una base en la isla de Honshu, en lo que es la segunda visita de un presidente de Estados Unidos a Hiroshima desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y el bombardeo de la ciudad con armas nucleares. La elección de la sede en ese sentido no resulta casual, en una cumbre que discutirá sobre la guerra en Ucrania y que comenzará con una visita de los líderes al Parque Memorial por la Paz. Para Biden, el encuentro llega en un momento en el que su país está al borde del default económico, lo que lo llevó a cancelar otros viajes programados en esta gira a Australia y Papúa Nueva Guinea.
La cuestión de las sanciones a Rusia encuentra a los jefes de Estado alineados, y se espera que se agreguen nuevas medidas en contra del país gobernado por Vladimir Putin. El grupo ya adoptó un tope de precios sobre productos petroleros rusos que provocó una caída de los ingresos del 43%, según datos de la Agencia Internacional de Energía.
El debate alrededor de China promete ser más divisivo en la cumbre. El presidente del país asiático Xi Jinping, se ha mostrado en el pasado dispuesto a bloquear el comercio e imponer gravámenes sin explicaciones en sus disputas con Australia y Canadá, este último estado miembro del G7. Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, calificó esto como una “coerción económica”, y el país norteamericano adoptó una postura agresiva en su comercio con China. Los países europeos, sin embargo, no desean romper sus relaciones con una de las economías más grandes del mundo. Un asesor de Emmanuel Macron, presidente francés, aseguró a periodistas que “este G7 no es un G7 anti China”
Además de la presencia habitual de los líderes de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido, están invitados gobernadores de otros países relevantes. Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania, se hará presente en las discusiones sobre la guerra con Rusia a través de una videoconferencia. Lula da Silva viajó también a Hiroshima para ser parte de la charla sobre el conflicto armado en el este de Europa. El mandatario brasileño ha sido en los últimos meses una de las voces más importantes que piden por la paz en la región. Igualmente, se espera la asistencia de los jefes de Estado de India (que este año preside el G20), Indonesia, Islas Cook, Comoras, Vietnam, Corea del Sur y Australia.
Fuente: Agencia Télam
